En este mini tutorial os vamos a explicar como instalar de manera fácil y práctica una tarima flotante para una estancia de vuestra casa. La ventaja de las tarimas flotantes frente otros tipo de suelo es que son cálidas (estéticamente hablando) y confortables, y entre sus características físicas podemos resaltar que son resistentes, están pensadas para durar años con un mínimo mantenimiento, por lo que son una opción muy acertada para revestir los suelos de nuestra casa o alguna oficina.

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La instalación de una tarima flotante de madera resulta un trabajo sencillo y rápido. Existen varios sistemas de fijación de la tarima: adhesivo plástico, clavos o fijación con clips. Nuestra recomendación es este último sistema ya que facilita la instalación y logra que las juntas de las diferentes láminas se acoplen perfectamente. Otra ventaja de este sistema de fijación es que facilita el desmontaje sin necesidad de dañar las láminas.

Video de la instalación de la tarima flotante

Para la instalación de la tarima necesitaremos las siguientes herramientas y materiales: láminas de tarima flotante, aislante, zócalos, adhesivo de montaje, cinta adhesiva, falsa escuadra, hoja para madera, martillo, sierra de calar, palanqueta para tarima y un lijador.

El primer paso será aislar el suelo térmica y acústicamente mediante la colocación en el suelo de un aislante, por ejemplo de espuma de polietileno. Antes tendremos que haber comprobado que el suelo está completamente seco y limpio de suciedad.

El aislante que colocamos de base tiene que subir por la pared unos 10 cm, y donde se une cada pieza usaremos la cinta adhesiva para fijarlas entre ellas y sellarla, para evitar filtraciones de ningún tipo.

Ya podemos comenzar a instalar las láminas por uno de los extremos de la habitación, dejando un margen entre la pared y las láminas de unos 15 cm.

La piezas las uniremos fácilmente gracias al sistema clic de instalación, sin necesidad de usar ningún tipo de adhesivo. Si nos encontramos que sobre espacio, recortaremos la lámina para ajustarla, recordando de dejar siempre un margen con la pared. Cuando terminemos la instalación de un tira, procederemos a la instalación de la siguiente, evitando siempre que coincidan las uniones de una fila a otra. Este paso es muy importante.

Seguiremos procediendo de la misma forma, colocando en el suelo más filas de tarima hasta que todo el suelo de la habitación esté cubierto.
Una vez instaladas ya las láminas en el suelo de toda la habitación, procederemos a retirar las cuñas y colocar en su sito los zócalos.
Para conseguir fijar las diferentes piezas del rodapié en las pared de la habitación pondremos un poco de adhesivo de montaje en la parte de atrás de las piezas, de esta manera, la junta de dilatación quedará cubierta. Una vez terminada con toda la instalación, el último paso será extender un producto para conservar la madera por encima de toda la tarima.

Y ya podemos dar por finalizada la instalación del suelo laminado.

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