No se si es obsesión mía, pero últimamente veo mapas por todas partes, y me encanta… Mapas que decoran y dan vida a infinidad de paredes en muy diferentes formatos, una manera de tener presente, en cierta medida, esa asignatura llamada geografía, y que a mas de uno nos ayudará a ubicar a día de hoy más de un país o lugar recóndito, e incluso permitirnos recordar y descubrir cómo han evolucionado las transformaciones territoriales en el caso de los diseños antiguos que podemos encontrar. ¿Te apuntas a esta tendencia decorativa tan educativa?

Encajan perfectamente en cualquier estilo, aunque es cierto que existen tantos diseños, tonalidades utilizados en los mismos, efectos de acabados y tamaños que podremos encontrar el que mejor encaje en la estética que pretendamos reflejar, e incluso introducir a través de ellos, si así lo deseamos, esa nota de contraste en los espacios, combinando los modelos que muestran un aspecto mas envejecido con espacios mas modernos y atrevidos o viceversa.

Complemento decorativo que despierta la curiosidad y la imaginación, por lo que se convierte en una opción muy interesante a tener en cuenta en los dormitorios de los mas pequeños, además de poner un toque de originalidad a su espacio, permitirá que desde niños tengan ciertas nociones geográficas, desarrollen su lado más aventurero y un espíritu viajero que les transmita inquietud por conocer y descubrir.

Pero no sólo los dormitorios infantiles son un buen lugar para ubicarlos, su versatilidad les convierte en un detalle perfecto que encaja en cualquier estancia de la casa, ya sea en el salón, la cocina, el comedor, el baño, el dormitorio y por supuesto en la zona de trabajo de los apasionados por descubrir el mundo, esto les supondrá una motivación y fomentará su concentración y creatividad. Pueden ser el foco de atención principal, destinando toda una pared al mismo, o bien decorar, poniendo una nota distintiva pero desde un segundo plano, la elección dependerá del espacio del que dispongamos, de nuestro gusto y de la línea decorativa que sigamos.

Podemos encontrarlos plasmados en diferentes formatos, como láminas o cuadros de tamaños variados, vinilos decorativos, murales o papeles pintados, entre muchos otros, e incluso sorprende encontrar complementos como estores que representan esta temática. Como podéis ver, las propuestas que podemos encontrar nos abren un amplio abanico de posibilidades a la hora de elegir cómo queremos que sea nuestro mapa y qué esperamos que transmita, la creatividad y la imaginación no tienen porqué tener límites.

Una tendencia de la que me declaro fan total, me gusta descubrir lugares nuevos y siempre siento curiosidad por ver nombres raros de ciudades que desconozco, es algo que me ha entusiasmado desde niña, ya sean mapas mundi, de continentes o países, el caso es que le dan un toque distinguido a los ambientes, los personalizan y los colman de historia territorial y geográfica.

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